"Sarhua; Bastión de la resistencia cultural andina"

14 nov. 2006

Las remesas de los inmigrantes sostienen una parte de la economía del Perú

Las remesas, el Euros o dolares que envían los inmigrantes a sus países de origen, han pasado en los últimos años de 855 millones de euros a 43.000 millones en América Latina, según datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las transferencias de dinero se han duplicado cada cinco años desde 1980 y en al menos cinco países centroamericanos ya representan entre el 10% y el 15% del producto interior bruto (PIB), mientras que para países como Perú, Bolivia y Ecuador suponen ya entre el 5% y el 6%, y más del 3% para Colombia.
La importancia que están teniendo las remesas en las economías nacionales fue clave en la última cumbre iberoamericana, celebrada los días 3, 4, Y 5 de Noviembre en Montevideo. "Debemos facilitar el envío de remesas, reduciendo su costo y garantizando el acceso a los servicios bancarios. Procuraremos incentivar oportunidades que motiven el mejor aprovechamiento de esos flujos en actividades productivas y de inversión que favorezcan a las familias y comunidades de origen de los emigrantes", reza la declaración final de la reunión, suscrita por 22 países (A la que por cierto Alan García no asistió, ni firmó el Compromiso de Montevideo sobre Migraciones y Desarrollo de los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Iberoamericana).
Los Euros que mandan los inmigrantes triplican el monto de las divisas provenientes de la inversión extranjera directa en casi todos los países receptores. No obstante, aún no está claro que las remesas, además de aliviar las necesidades básicas personales (alimentación, vestido, vivienda, servicios) de los que las reciben, ayuden al desarrollo social de una región o un país.
Los especialistas coinciden en que todavía no hay suficientes datos sobre el flujo de dinero y, dentro de lo que se sabe, se ha constatado que la mayor parte de esos fondos sólo alcanza para paliar la pobreza de 20 millones de familias en América Latina. Poco es lo que sobra, poco es lo que esas familias tienen de más para invertir en el sistema productivo de un país.
Se calcula que ya hay 25 millones de emigrantes latinoamericanos y caribeños en todo el mundo (mayoritariamente en EE UU y la UE) y al menos la mitad de ellos envían regularmente dinero a sus (esposas, hijos, padres, hermanos etc.). Cada uno manda unos 300 euros mensuales, y en estas cantidades no se incluyen los regalos en especie (ordenadores, electrodomésticos, souvenirs), ni el dinero que se transfiere por encargo personal aprovechando el viaje de algun amigo, familiar etc, con la finañlidad de evitar el gasto de comisión que generalmente es excesivo para lo que significa el sueldo medio de un trabajador inmigrante en Europa.
Señor Alan Garcia, quiera usted aceptar o no el valor de la aportación de sus compatriotas a la economía del país que usted preside, (los datos están ahi) tambien significamos, para nosotros su inasistencia a la cumbre de Montevideo ha sido tomado una falta total de resperto y atención, que para usted solo hubiera sido un guiño dentro de su argot como "politicamente correcto". Cuando hubo elecciones sus colaboradores nos bombardearon con su propaganda, pero cuando se sabe que tenemos un Presidente, como siempre las promesas siempre quedaron en los papeles, que se los llevo el viento y eso que prometió que no iba a caer en "los errores del pasado"