"Sarhua; Bastión de la resistencia cultural andina"

27 feb. 2007

El proceso de repatriación de nenores inmigrantes es diferente en cada comunidad autónoma

Los inmigrantes menores cuando llegan a España dependiendo a que comunidad llegan, serán devueltos mediante la repatriación con diferentes criterios de expulsión. Si llegan a Canarias o a Andalucía, es casi seguro que no serán repatriados. Pero si llegan en Madrid, tienen todas las de ser devueltos a su país de origen. Esta diferencia en los criterios se produce pese a que el gobierno central es la que ordena las repatriaciones
Cuando un menor inmigrante llega solo a España y no hay ningún familiar ni nadie que se haga cargo de él, las entidades de protección de menores de las comunidades autónomas declaran que está en situación de desamparo y asumen su tutela. A partir de ahí, las autoridades estatales son las competentes para decidir si lo mejor para ese niño es quedarse en España o volver con su familia a su país de origen. Sin embargo, las distintas delegaciones del Gobierno se comportan de forma muy distinta. Tanto, que unas dictan resoluciones de repatriación y otras no.
La Delegación del Gobierno de Madrid repatrió en 2006 a 59 inmigrantes menores, según datos del Ministerio de Interior. Encontrándose a mucha distancia, Cataluña, con 13 chicos devueltos, y la Comunidad Valenciana, con 9. Andalucía y Canarias sólo repatriaron a un chico cada una. El desajuste no se explica por el número de menores que recibe cada comunidad. Andalucía, por ejemplo, con 762 inmigrantes bajo tutela, duplica la cifra de Madrid, de 300, según los datos que ofrecen ambas comunidades.
Defensa de los derechos
Más de 100 organizaciones que encabezan la defensa de los derechos de la infancia denuncian que muchas veces no se verifica cuál es la situación de los menores en sus países de origen y que en las repatriaciones no se respetan las garantías legales. Sus quejas se centran en que el Gobierno, al menos en algunas regiones, no estudia los casos de forma individualizada y que nunca se piden informes al país de origen para conocer la situación familiar de ese menor. Critican también que los niños no tengan derecho a abogado, que no se les escuche antes de devolverlos “como es preceptivo en todo procedimiento administrativo” y que los chicos no se enteren de que vuelven a su país hasta que llega la policía para llevárselos al aeropuerto y embarcarlos.
El Defensor del Pueblo y el Consejo General de la Abogacía Española recomendaron el mes pasado al Gobierno que modificara determinadas prácticas para garantizar la legalidad. Algunas de esas críticas han tenido efecto. Desde el pasado enero, los menores no pueden ser repatriados desde Madrid sin que se les haya notificado previamente la orden de vuelta a Marruecos, según asegura la Delegación del Gobierno. Además, los chavales tendrán que ser escuchados para que puedan presentar cualquier tipo de alegación. En cualquier caso, si son repatriados, la mayoría de estos niños casi nunca vuelve con sus familias. Suelen quedarse en el puerto de Tánger esperando una oportunidad para colarse en un barco y volver otra vez a España.