"Sarhua; Bastión de la resistencia cultural andina"

8 feb. 2008

Las paradojas de la tecnología en Sarhua

En los últimos meses del recientemente finalizado 2007, he observado con mucha satisfacción que mi comunidad, ha roto para siempre ese aletargamiento y ostracismo injusto en la que estaba sometida por mucho tiempo, esa comunidad que con tanta nostalgia recuerdo y guardo inmaculada y celosa en un retazo de mi corazón y mi mente; Ha desaparecido para siempre arrollado y avasallado por la “tecnología”.

Lo que en su momento fueron, sueños inalcanzables y algunas veces ni siquiera se nos pasó por la mente, hoy son casi habituales, hasta parecen formar parte desde siempre del engranaje con que Sarhua cuenta para enfrentarse a los nuevos retos que plantea la globalización mundial; carretera, agua potable, luz, TV, teléfono, Internet, ya llegaron y todos disfrazados de “adelanto” o “civilización”, como una nueva forma de colonización y dependencia, para apropiarse y monopolizar las necesidades de la comunidad y como en estos casos se suele decir “sin querer queriendo” estamos nuevamente atrapados por el monopolio del mismo colonizador de antaño, que esta vez llega enmascarado de “tecnología” o en otros casos “adelanto”, y que a golpe de chequera ha embaucado a todos los comuneros, rompiendo con esta forma de capitalismo la más hermosa herencia milenaria del tawantinsuyo como fue la "Minka" y el "Ayñi" las mismas que se practicaron y alcanzaron en algún momento la eficiencia necesaria para que Sarhua superviva al olvido a que fue y es sometido por el gobierno central.

Se han roto en mil astillas nuestras costumbres, en algunos casos sobreviven incrustados a corazones sangrantes que se resisten a olvidar nuestro grandioso pasado, por decir algunos como el puente colgante de Tinkuq, que prácticamente ha desaparecido, ya no quedan rastros ni siquiera sus Pukaras, algunos solo atesoramos en el baúl de nuestros recuerdos el esplendor de dicha ingeniería incaica, a la sombra del olvido de muchos otros, la “Chirisuya” que antaño enardeció las fiestas del “Yarqa Aspiy”, brilla actualmente por su ausencia, algunos jóvenes más preocupados en la política del consumismo, incluso desconocen o dudan por completo de lo que realmente existió alguna vez como sello de identidad del esfuerzo comunal; el sistema de oposiciones que tan magistralmente describe nuestro hermano Salvador Palomino, en su libro “El sistema de oposiciones en la comunidad de Sarhua” poco a poco va sucumbiendo, dando paso al poder esclavizante del capital y consumo, es decir una nueva forma de dualidad ajena, exportada de occidente, y así otros usos y costumbres, es largo de enumerar, a veces conociendo la idiosincrasia del sarhuino no es políticamente correcto decirlo, pero no por ello me quiero callar, anhelo fervientemente que a la luz de estas líneas crear un punto de inflexión y dar paso a un debate que aporte cambio a ese olvido y logre la transformación de las conciencias que tanta falta hace últimamente.

Reconozco que es innegable y por tanto necesario asumir este “avance tecnológico”, ya inmersos en este torbellino no queda otra cosa que asumir, con todas sus consecuencias (peligros y vicios que provienen del mal uso o uso indebido) pero mucho me temo que no estamos preparados del todo aún para asumir como debe ser tanto embate, si analizamos con mas detenimiento nuestra situación quizás sea oportuno preguntarnos antes de continuar, ¿Estaremos dejando de lado algún estadio de desarrollo aún por recorrer?, posiblemente la respuesta sería, si, porque tanto cambio junto es difícil de asimilar en poco tiempo, sobre todo por una sociedad que está acostumbrada a trasmitir su historia y cultura a sus nuevas generaciones mediante la palabra hablada y el ejemplo de la práctica diaria; Estamos aprendiendo a trompicones, dando palos de ciego al aire, a utilizar la tecnología, afortunadamente contamos con una Escuela Primaria y un Colegio Secundario, grandes semilleros en manos de maestros en ambos centros algunos de ellos oriundos del pueblo que tienen la tarea de preparar sobre la marcha a digerir todo, y una vez más los maestros tienen ese rol ineludible, digo “una vez más”, porque el actual fenómeno global que convulsiona y a veces vicia a la sociedad sarhuina no es mas que el fruto del trabajo que iniciaron otros maestros como Don. Paulino Palomino, Don. Tarcisio Chávez, Don Mauro Pacheco, Don Enrique Yucra, Don Eduardo Evanán P. etc., adalides y pioneros en su momento de tales cambios. A tales maestros debemos reconocimiento y gratitud.

A la sociedad civil sarhuina también le queda un reto, por mucho tiempo soslayado, el trabajo que se hace en los centros formativos de la comunidad debe ser complementado por la sociedad que encabezados por sus instituciones socio-culturales, deportivas deben comenzar a trabajar en unir sus fuerzas, estamos trabajando, desplegando nuestras voluntades y esfuerzos pero cada uno por nuestra cuenta, trabajar primero para que la gente participe, crear un eje, coordinar un centro que aglutine las voluntades de todos lo sarhuinos de buena voluntad que tienen deseos de trabajar por su comunidad, de la mejor manera que puedan, colaborando con sus donaciones para lo cual es necesario crear una cuenta bancaria “¿quizás en Lima?”, participando en las distintas comisiones como es el caso de SOFRASAREL, y de esa manera evitar que sarhuinos de buen corazón resentidos por falta de eco migren sus voluntades y esfuerzos hacia otros destinos.

Por último, el Portal del Sarhuino, se aúna y se suma al homenaje mas sincero al Comité de Damas Sarhuinas de SOFRASAREL, que venciendo los sinsabores de la condición humana como es la envidia, el chisme cumplen el cometido para lo que fue creado, además de ofrecer su ayuda y cooperación en tan digna tarea.