"Sarhua; Bastión de la resistencia cultural andina"

26 abr. 2011

Los niños sin bautizar también se van al cielo


De Los niños sin bautizar también se van al cielo

La prédica cristiana si bien impregnó las religiones pre-europeas, su penetración fue desigual y no logró quebrar núcleos de resistencia donde se hizo fuerte el sistema de valores andinos. Uno de ellos es el que se refiere al culto de los muertos, en especial el tema referido a los infantes, que coincide en cierta forma con las creencias vigentes en los primeros siglos del coloniaje. Lo visible en documentos y textos etnográficos recogidos en las áreas rurales, es la voluntad de no aceptar el infierno como destino final de los seres humanos, lo que fortalece la existencia de los espacios intermedios como el Purgatorio y el Limbo. Eliminando el dominio de Satán, la opción única es la espera para alcanzar la Gloria. Basta con cumplir los rituales de origen católico, pero con las modificaciones que la hacen accesible a todos los seres humanos.
Al fin y al cabo los niños muertos, jardineros de Dios, podrán rogar por los que aun sufrimos en el valle de lágrimas. Por eso se alegran los sarhuinos, eso mismo consuela a Gregorio Condori, cuando recuerda a su hijo Tomasito, fallecido muchos años atrás. Al final ellos y nosotros, todos iremos a ese nuevo Cielo, creado por los andinos.